Hackearon mi cuenta de Gmail: primeros pasos
Si Google avisa de un acceso inusual, los contactos reciben mensajes extraños desde la dirección o desaparecen mensajes, es probable que una persona no autorizada tenga acceso a la cuenta. En ese caso, el orden importa: primero hay que recuperar el control, después dejar afuera al intruso y, por último, buscar qué dejó en la configuración de Gmail.
En este artículo
Señales de que la cuenta fue hackeada
- Llegó un aviso de seguridad por un acceso desde un dispositivo o un país desconocido.
- Los contactos reciben desde la dirección mensajes que el titular no envió (por ejemplo, pedidos de dinero, enlaces, “ayúdame rápido”).
- En la carpeta “Enviados” hay mensajes desconocidos, o justamente desaparecieron mensajes de ahí.
- Algunos mensajes (del banco, de tiendas en línea, de restablecimiento de contraseña) no aparecen, aunque el remitente los envió.
- Cambiaron la contraseña, el teléfono o el correo de recuperación, o el nombre que se muestra en la cuenta.
- En la página de la Cuenta de Google, en “Actividad de seguridad reciente”, aparece un evento desconocido.
- Dispositivo libre de software malicioso
- Acceso o recuperación
- Contraseña nueva
- Cerrar la sesión de dispositivos desconocidos
- Corregir los datos de recuperación
- Revisar la configuración de Gmail
- Verificación en dos pasos
1. Recuperar el control
Si todavía se puede entrar, hay que cambiar la contraseña de inmediato en myaccount.google.com/security. Si el intruso ya cambió la contraseña o los datos de recuperación, hay que empezar en accounts.google.com/signin/recovery y responder las preguntas con la mayor precisión posible, desde un dispositivo habitual. Los detalles de la recuperación: Contraseña de Gmail olvidada: cómo restablecerla.
- Si la computadora o el teléfono pueden estar infectados (por ejemplo, después de descargar un programa o un adjunto), primero hay que ejecutar un antivirus o trabajar desde otro dispositivo de confianza. Un programa espía también puede robar la contraseña nueva.
- Hay que elegir una contraseña nueva, larga y que no se use en otro sitio. Si la contraseña anterior también se usaba en otros lugares, hay que cambiarla ahí también, empezando por el banco y por los servicios que envían a la dirección de Gmail los mensajes para restablecer la contraseña.
- Según la ayuda de Google, en “Actividad de seguridad reciente” hay que elegir “Revisar los eventos de seguridad”. Ante un evento desconocido, con el botón “No, no fui yo” Google guía para proteger la cuenta.
2. Dejar afuera al intruso
- En la sección “Seguridad y acceso” de la Cuenta de Google, en “Tus dispositivos”, hay que elegir “Administrar dispositivos”. Hay que cerrar sesión en todos los dispositivos desconocidos; si no está claro cuál es ajeno, conviene cerrar sesión en todos y después volver a iniciar sesión en los propios.
- Hay que revisar las apps y servicios externos con acceso a la cuenta en myaccount.google.com/connections, y quitar los desconocidos o los que ya no se usan.
- Si la verificación en dos pasos está activada, también hay que revisar la lista de contraseñas de aplicación. Google las revoca al cambiar la contraseña, pero si después del cambio la lista muestra una entrada desconocida, hay que borrarla.
- Si se agregó a la cuenta una llave de acceso o una llave de seguridad desconocida, también hay que quitarla de los métodos de acceso.
3. Revisar los datos de recuperación
Los intrusos suelen agregar su propio teléfono o correo como datos de recuperación, para poder volver más adelante. En myaccount.google.com/security hay que revisar el teléfono de recuperación, el correo de recuperación y, si la función está disponible, los contactos de recuperación. Hay que borrar todos los datos ajenos y corregir los propios. En la verificación en dos pasos también hay que revisar los números de teléfono agregados como segundo paso, y conviene crear códigos de respaldo nuevos, porque así los anteriores dejan de ser válidos.
4. La configuración de Gmail: lo que el intruso pudo dejar
Según la ayuda de Google, en una cuenta hackeada hay que revisar aparte la configuración de Gmail, porque con ella el intruso puede seguir recibiendo mensajes después del cambio de contraseña, o esconder sus rastros. En la computadora, la configuración está en el ícono de engranaje y luego en “Ver toda la configuración”.
- Reenvío: en la pestaña “Reenvío y correo POP/IMAP” no puede haber una dirección de reenvío desconocida. Si la hay, hay que desactivarla y borrarla.
- Acceso POP e IMAP: en esa misma pestaña se ve si está permitido descargar los mensajes en otros programas. Si el titular no usa un programa de correo, se puede desactivar.
- Filtros: en la pestaña “Filtros y direcciones bloqueadas” hay que buscar filtros que borren, archiven, marquen como leídos o reenvíen mensajes, por ejemplo, los avisos del banco o de Google. Hay que borrar los filtros desconocidos.
- Direcciones bloqueadas: ahí mismo se ve si el intruso bloqueó a un remitente (por ejemplo, el banco) para que sus mensajes no lleguen.
- Delegación: en la pestaña “Cuentas e importación” hay que comprobar que no haya ninguna persona con acceso concedido a la cuenta. Ahí también se ven el nombre que se usa para enviar y las demás direcciones de envío.
- Respuesta automática y firma: en la pestaña “General” no puede haber una respuesta automática desconocida ni una firma con un enlace o datos de contacto ajenos.
- Mensajes programados y etiquetas: en la carpeta “Programados” no puede haber mensajes que el titular no haya escrito.
5. Protección posterior
- Hay que activar la verificación en dos pasos y conviene crear una llave de acceso: contra ella, las páginas de acceso falsas no pueden hacer nada. Más información: Cómo iniciar sesión en Gmail: contraseña, llave de acceso y confirmación en el teléfono.
- La página Revisión de seguridad repasa los puntos débiles de la cuenta y sugiere cómo corregirlos.
- Si el intruso pidió dinero o envió enlaces en nombre de la cuenta, conviene avisar a los contactos para que no respondan ni abran los enlaces.
- Si en la cuenta había datos de tarjetas bancarias, documentos personales o archivos importantes (por ejemplo, en Google Drive), también hay que avisar al banco, y conviene revisar lo que se comparte en Drive y en Google Fotos.
- Ante un daño económico o un uso indebido de la identidad, se puede recurrir a la policía local; para eso conviene guardar capturas de pantalla de los eventos sospechosos.
- La mayoría de los hackeos de cuentas empiezan con un correo de phishing. Cómo reconocer las señales: Correos fraudulentos frecuentes en Gmail y cómo reconocerlos.
Si no funciona
¿Cómo saber quién entró a la cuenta y desde dónde?
En la sección de seguridad de la Cuenta de Google, la actividad de seguridad reciente y la lista “Tus dispositivos” muestran el tipo de dispositivo, la hora del acceso y la ubicación aproximada. El enlace “Detalles”, al final de Gmail, también muestra la actividad reciente de la cuenta.
¿Alcanza con cambiar solo la contraseña?
No siempre. Después del cambio de contraseña pueden seguir funcionando un reenvío, un filtro o una delegación que configuró el intruso, y con datos de recuperación ajenos la cuenta se puede volver a perder. Por eso hay que revisar todos los pasos anteriores.
¿Se pueden recuperar los mensajes que borró el intruso?
Los mensajes borrados quedan 30 días en la carpeta “Papelera”, y de ahí se pueden recuperar. Si también se vació la “Papelera”, según la ayuda de Google solo se puede pedir ayuda en casos limitados, y sin garantía.
¿Por qué los contactos reciben spam desde mi dirección si la cuenta está bien?
La dirección del remitente se puede falsificar: en ese caso el mensaje no sale de la cuenta de Gmail, solo imita el nombre y la dirección del remitente. Si en la carpeta “Enviados” no hay mensajes así y la actividad de seguridad está bien, probablemente pasó eso. Los destinatarios deberían marcar el mensaje como spam.
¿Google puede ayudar por teléfono a recuperar una cuenta hackeada?
No, Google no ofrece recuperación de cuentas por teléfono. Quien llame como “empleado de Google” y pida un código o la contraseña es un estafador.